31 10 2007

 

caminos

 

¿dónde el camino? ¿dónde está?
¿qué dijo aquel gran poeta al andar?

… pues tantos mundos en un mismo mundo,
recórrelos sin parar hasta que veas a una flor marchitar.

Caminos, voces mudas que sonreirán,
si quietas sus mentes sienten a su alma volar.

¿Golpes, versos….?
silencios y besos en azahar.

Sin sombra y sin luz,
sin brillos que deslumbrar,
sin nada especial que anunciar,

cómo es que el camino se hizo mayor,
tan liviano sin caminar.

Amando, sin odiar,
sin mirar al horizonte
de una manera especial,
ni a esa oda que se enciende
en cada llama personal.

Sin diferenciar si mi elección es casual.
o tu elección fue mi casualidad.

¡si, latir con la luna
sin tener que renunciar!

¿por qué buscar?
¿y si acepto las cosas cómo están?

Si esta vez será una pluma más
libre desde el nunca jamás,
haciendo al aire siempre en caída vibrar,

pues caminante, si hay camino,
está dentro y se hace sin andar.

 





20 10 2007

 

impresiones sobre el Tao (2)

El Tao no se puede explicar,
pero aún así se escribe entre líneas,
y sus líneas son claras y precisas.

Su presencia, sin ser acto ni potencia
es cada momento cotidiano de la vida.

Sus formas son vacías y aún así
llenas de color, aromas y formas.

No se detiene en ellas,
pero aún así vive, también son ellas.

Continua de manera espontáneas y precisa
indefinibles por si solas,
y definida -por ejemplo- en una casual rosa.

Brota y se marchita
pero no es necesario
que nazca ni muera.

En conjunto, unidas,
separadas también,
pero cada una con libertad propia.

No rebusca, ni indiga.
Tampoco falsea ni ameniza.

Penetra con la misma suavidad
de una casual brisa.

Alcanza, pero no necesita elevarse,
entiende y de su Silencio
brota la expresión justa
sin sentir apego a la palabra.

Aún así la usa.

Atraviesa, pero no daña.
No interfiere, pero guía.

Se expresa y así logra permanecer
ajeno a todo cambio,
cambiándose a si misma.





14 10 2007

 

aire y color

 

 

De aquellos trazos, sentidos andares de un pato,
bien alto, bien expresa el sentido unido
de un sencillo recodo hacia su remanso.

Bien expresan sus ojos,
que el camino encontró a su caminante,
que mi vida en sino lo cambio por un color atardecido.

Y de aquello, cuantos años dirán los ciegos
que son necesarios para ver el color vivo,
donde se abrazan las brisas entre lo ido y sentido.

Quizás de aquella manera el cordel se soltó gracias a su peso,
gracias a tantas tardes de rosas, lirios y desencuentros,
aromas incomprendidos que decían una vez más,
que el susurro envuelve de color
a todos aquellos aromas convencidos,
de su veracidad e ilusión evaporados en un diverso sonido.

Y así de partida, en aquella tarde me fijé en tus pasos
movidos y latentes que una vez dijeron
me muero por conocer lo desconocido.

Me es tan familiar tu desnudo sencillo,
si aquí en esta distancia te distingo,
como el color se confunde entre el aire que respiro
cuando te reconozco en el color
más allá de este querido olvido.





11 10 2007

 

ausencias y presencias

 

En cuestiones de relaciones sentimentales opino que éstas son importantísimas para completar al ser pero también en su ausencia encuentro -si cabe- más importancia.

Tras relaciones intensas conviene periodos de limpieza tanto interior como exterior. Por ejemplo, limpiar la casa, desechar toda clase de objetos que más tarde pueden resultar innecesarios recuerdos y apegos. Centrarse -por ejemplo- en fregar el suelo a mano es una buena actividad para ir poniendo en su sitio tanto las emociones como la mente. Pasear sin pensamiento alguno -en la medida de lo posible- también.

En cuanto a la interior, encuentro que es beneficioso reconocer y aceptar con calma lo que sea. Son momentos difíciles y muy confusos donde se juntan toda una serie de emociones que conviene desplegar y sacarlas como si fueran nubes, para que acaben disolviéndose con naturalidad.

El humor y reirse de uno mismo es un potente catalizador de este tipo de emociones que quedan latentes en la sintesis de una muy especial: la alegría.

A fin de cuentas la virulencia de las tormentas es temporal. También su belleza pero distinto es la calma de las aguas donde se descargó esa virulencia.

También puede resultar positivo entender que solo el corazón es capaz de asimilar con sencillez las pérdidas y ganancias derivadas de la impermenancia a la que está sujeta la vida de cualquiera. El ego, en cambio no. Invertir esfuerzos en él no merece la pena.

Por mi parte, me ayuda entender que el bien es aquello que nos libera y permite liberar. Tener esto presente puede resultar de gran ayuda, así como que en esos momentos lo mejor es vaciarse, descalzarse, desaprender.

Aprender a decir «hola» y «adiós» es la marca del guerrero que ya no necesita armas.

Por otro lado, una lección importante para el alma es observar que estar enamorado no es un estado exclusivo de una relación de pareja. Si he estado enamorado, ¿por qué ahora no lo puedo sentir cuando no estoy con nadie?

Se puede experimentar de muchas diversas formas resultando igualmente enriquecedor. Es más, llegado el momento es hasta necesario esta experiencia para apreciar las siguientes.

Quien recorre gran parte de estos estadios o estados quizás pueda reconocer y decirse con calma que me han amado, me han odiado, he amado, he odiado, me han ignorado y he ignorado. Zanjar los asuntos pendientes es importante, y si no quieren, seguimos.

Las emociones y su expresividad es trascendental para nuestro desarrollo personal. También educar la mente y el corazón es necesario si uno quiere bienestar. La felicidad es subjetiva. Distinto es la serenidad interior.

Quizás el reconocimiento de este amplio espectro de emociones (algunas realmente fantasmales) y posterior aprendizaje creo que son necesarias para que cuajen en relaciones de todo tipo -no solo sentimentales- y que éstas puedan ser francas e intensas. Naturales. Porque a decir verdad, también las hay.

Y mientras llegan éstas o no llegan, conocerse es una gran experiencia. Una experiencia que dura muchas vidas y que cuando llega no hay duda que la respuesta queda enriquecida por todo aquello que creímos y nos desprendimos de nosotros mismos. Especialmente de los prejuicios que suelen ser malos consejeros tanto a la hora de conocerse como de conocer a otros.

El color se expresa y se reconoce también gracias a su contraste, del mismo modo que la calidad de la sombra depende de su sol, y no hay duda que los mejores paisajes se pintan en lienzos en blanco. Del mismo modo es el agua, que tiene cabida precisamente en recintos vacíos. Y hay ciertas bienvenidas que necesitan todo el espacio del mundo. De tu mundo. Es decir, toda una buena noticia.





6 10 2007

 

Barcarola

Que mi voz silencia
a quién me recuerda
que me habla, y me calla,
el latido casual de una travesía
dentro del viaje de una alegría.

Dejarla ir, -me digo-
como una ola en cresta,
que rompa el cielo tras la misma
espuma que la libera sin más
ribera de veras que la orilla,

que así el sol fondea y trae de vuelta
a una sencilla concha que vino de allá,
para quedar tendida en la tranquila orilla
entre sueños, mares y marismas.

Ni ésta ni aquella, la misma concha
que una vez fue barca,
sonríe desprendida de ella misma
dejando en liviana, su hueca pena,
que sin voz ya no ahoga
cuando entiende su suerte
por estar de esa manera.

Sin amarras que la retengan
hacia beso hondo que clarifica
la libertad natural de las aguas,
que como propias, son las suyas.

Que el horizonte lejano,
se dejó ver en sus ojos de concha
puestos a trazos una noche en sus velas
cuando soltó sin importar su ancla,
y así entendió que su eco no repetía,
y que aquel hueco era néctar.

Que el abrazo es ese sol de medio día
que juega con las naturales brisas.

Y así dice el poeta, -mi alma-
que más que decir siente
que se posa en mi palma
y resplandece amplia mi penumbra en ella,
desprendida y fundida
en el mismo desnudo que alumbra
que se abre algo dentro y fuera.
Que su fiera, fue su tormenta
que pasó entre compasivas miradas,
y así la pena llegó a ser dirigida con alegría
aceptando que no hay prisas
por llegar a la partida
aunque éste sea un juego de ida,
y no de vuelta.

Que Aquí me quedo, ¡hacia la siguiente travesía!
donde la barcarola es la concha
y ésta la suave ola melodía.

Como posada olvidada -silenciada-
en el sonido de todas éstas que explican,
lo que evidencia la noche en piel y en alma,
y el cielo, en agua, y todo se transforma en arena.

Que se evapora y rompe a la vez
su calma acodada sobre la roca,
el sol y la luna bajan a ras del agua
para expresar que el paisaje sonríe
si con el corazón, miras.





5 10 2007

 

Rosa Ahora

Ya por entonces el sol anunció ,
y de su mano, el rayo se posó
con suavidad en una bella flor.

Y desde ese entonces, la rosa Ahora
se transformó en otra bella ilusión,
que es capaz incluso de desenraizar
toda razón de la mano de la intuición.

Y empezó a navegar, libre, suelta
desnuda incluso de su pretensión
abrazando su raíz, a Su Corazón.

La tierra palpitó, y su latido vibró,
y ocurrió tan solo que otro amanecer aconteció.

Que tal como es, cambió,
y la Luna esa noche apareció
en un destello suave sobre su pétalo,
y sin más alegre despertó.

Que mi corazón, pensó,
que mi mente, amó
que mi sonrisa, sonrió,

al sentir el inmenso amor
de aquella real ilusión.

Y ya solo quise reirme,
reirme de mi y de mi razón
hasta de mi pequeño corazón
cuando sintió el sencillo
brote de una flor,
que ni nació ni murió,
pues es expresión.

Y en esa expresión me miré,
hasta sentirme en paz…
en plena Ilusión.