16 04 2008
Anaranjados en vuelo inspira
y así el camino al cielo susurra
en esta soleada viña que más
que contener se expresa.
De latido en tácita auna
así de tersa es la serena mañana
que se deja llevar desde ahora
abierta en esta cálida brisa.
En alba, amante del anochecer que despierta
entre aromas de azahar y hierba buena,
hacia Cádiz se dirige mi mirada,
con su corazón a buena espera.
Barbate, Jerez, desde Santander bajé
ya sin más fronteras,
Africa, América y Europa,
Asia en su llegada y muestra.
Aranjuez, La Mar, la mar,…
que une las tierras.
Alberti, Basho, Neruda,
-el colibrí en la rosa con su piedra-
que en bajito os confieso
que por un segundo soy poema.
como el Silencio deja escribir en la arena.
A quien explicaré que todo cielo es toda playa,
que toda diferencia no es más que apariencia
que todo beso, ala,
que la llama, presencia
estancia que por si sola cambia y habla
aunque ya no ame, ni sienta.