31 05 2008

No es que haya mil enseñanzas. En realidad sola hay una. Y realmente ni eso. Lo que sucede -continuó- es que ésta se adapta a los mil seres sintienes y a sus mil sensibilidades diferentes. De ahí que la percepción de ésta sea diferente pero no olvides que aun siendo una, es tan sóla una muleta para nuestras propias cegueras y cojeras. La expresión de ésta comienza por ser anisada. No se puede coger o agarrar y mucho menos usar en beneficio propio para mantener a otras personas en la ignorancia. En ese punto, el camino se curva y aparecen cosas que ya observas. Y vas hacia atrás.

Al ser anisada, todo enseñanza solo se transmite de “corazón a corazón” como cuando amas y te basta un sencillo beso para despertar a una persona de su sueño. Y sientes por ejemplo el aroma a café recién hecho.

Del mismo modo, -añadió- no es que haya mil; es tan solo una forma de decir que hay muchas. Incontables si así lo prefieres así. Y su estudio merece la pena. Pero para ello conviene sentir el Amor hacia la Naturaleza y todo lo que en ella está, no-está y representa. Su sutil alegría que en cada instante muestra y presencia. De ahí que sea tan importante reconocer y aceptar tus propias emociones. Pues ellas te dirán quien eres. Un punto de apoyo hacia el siguiente. Natural e inconscientemente, de la misma forma que en tu masculinalidad reconoces toda mi femeneidad.

Es una manera como otra cualquiera de encaminar las diferentes consciencias. Tu momento presente. Lo único que importa. También para ser conscientes que hay emociones más vastas como el odio o la ira, el “mal” apego, y otras más sutiles como el perdón -perdonarse y pedir perdón- a través -por ejemplo- del acto desinteresado. Pero todas ellas son la misma y -aunque nuestros huesos se endurezcan en la no-diferencia- también hay que aprender a separar la paja del trigo. Saber que es bueno y que no es bueno para nosotros. Y nosotros no somos el ego.

La sensibilidad o consciencia que desarrolles te puede hacer sentir que lo que una vez llamaste realidad, lo llamas ilusión. Pero ambas son la misma y por tanto se contienen. Incluso desaprender forma parte del ciclo y del aprendizaje. Pues cuando lo hagas sin el ego, no tendrás prisa y por pequeña que pueda ser la enseñanza, te será inmensa para tu realización personal.

De esa manera es más fácil observar que en el detalle cotidiano más ínfimo, hay todo un Universo pleno. Y no es que te lo cuente, es que ya lo sabes, pues te siento en aquel río descalzo mientras tu sonría brotaba de nuevo a pesar de lo que significaba para ti estar allí solo.

Es fácil perderse -concluyó- pero siempre tendrás por brújula la sencillez que marca tu camino hacia tu norte. Sea cual sea. Y si necesitas descansar, descansa. Que no hay ninguna prisa en esto que llamamos vida. Se tarda tiempo en ver que las montañas se asientan en el cielo. Pero el caso es que algún día y sin saber por qué, la ves allí estar como si siempre hubieran estado ahí. En frente de ti. En ti.

Asiéntate y no temas ni al olvido. Despreocúpate pues todo lo que necesitas ya está esparcido en los detalles del camino, y para éstos no pasarás desapercibido. No pasa nada si te quieren o no te quieren que -entre otras cosas- ya has descubierto que muchos creen saber y no saben nada pues no saben ni lo que quieren y así arrasan con todo. Del mismo modo, que si algo regresa es que es bueno. Si no, también. Qué en ti -como en cualquier otro ser- permanece el don inmenso. Ese don que siempre está alegre moviendo la cola como si fuera un perro. Como que sacar una sonrisa a una persona, no tiene precio.





20 10 2007

 

impresiones sobre el Tao (2)

El Tao no se puede explicar,
pero aún así se escribe entre líneas,
y sus líneas son claras y precisas.

Su presencia, sin ser acto ni potencia
es cada momento cotidiano de la vida.

Sus formas son vacías y aún así
llenas de color, aromas y formas.

No se detiene en ellas,
pero aún así vive, también son ellas.

Continua de manera espontáneas y precisa
indefinibles por si solas,
y definida -por ejemplo- en una casual rosa.

Brota y se marchita
pero no es necesario
que nazca ni muera.

En conjunto, unidas,
separadas también,
pero cada una con libertad propia.

No rebusca, ni indiga.
Tampoco falsea ni ameniza.

Penetra con la misma suavidad
de una casual brisa.

Alcanza, pero no necesita elevarse,
entiende y de su Silencio
brota la expresión justa
sin sentir apego a la palabra.

Aún así la usa.

Atraviesa, pero no daña.
No interfiere, pero guía.

Se expresa y así logra permanecer
ajeno a todo cambio,
cambiándose a si misma.





19 09 2007

 

Impresiones sobre el Tao

El Tao es Paciente pero no espera.
No actúa aunque su acción es duradera.

Su quietud, su perseverencia.
Su Estar, su movimiento.

Su acción, la no-acción
y aún así sus efectos se notan.

Respeta los ciclos, los cambios
pero avanza con claridad en línea recta.

Alberga y contiene Esperanza,
pero no la derrocha,
y a todos los seres les llega.

Les llena sin darse cuenta,
sin oposición, sin conocimiento
les ilumina incluso desde la ignorancia.

Aun así les dota de sabiduría,
aunque no lo sepan.